
Febrero al ser un mes corto, pasa rápidamente; y nos recuerda que el año vuelve a tomar su curso habitual, con las obligaciones cotidianas; esperamos que nuestros lectores puedan terminar febrero con la alegría de haber disfrutado de estos meses cálidos y que les permita recobrar las energías necesarias para hacer frente a las mismas, pero que por sobre todo, después de estos meses puedan haber tenido un agradable tiempo familiar, en donde hayan compartido con los miembros de su familia actividades recreativas, momentos de afecto, aprendizaje, diálogo y por sobre todas las cosas unión familiar, que tanto se necesita en la actualidad.
Para lograr unión familiar, es necesario desarrollar algunos valores que muchas veces en el quehacer cotidiano no se tienen presentes; algunos de ellos son la paciencia y tolerancia; el perdón; la solidaridad; el desprendimiento; la caridad y la humildad.
Con frecuencia en las familias ocurren desacuerdos y malos entendidos; dicho aspecto es característico de la convivencia, por tal motivo es importante no sobredimensionar estos problemas; no quiere decir esto, que no tratemos de aclararlo o dar el punto de vista; pero sabiendo perdonar y con actitud de desprendimiento para estar dispuestos a querer a los demás, entenderlos y servir. Tarea nada fácil de lograr, ya que implica dejar de lado la vanidad y el querer tener la razón, pero así creceremos y nos enriqueceremos como personas y lo que es mucho más gratificante, aportaremos un granito de arena para un clima familiar unido y alegre.